Teléfono de contacto 957 48 04 88

Avda. Gran Capitán nº 45- Local 14006 Córdoba

codecor
[[noticia-especial.php]]
[[noticia-especial.php]]

Mayo 2022: Hoy celebramos el Día Mundial Sin Tabaco

 

Córdoba, 31 de mayo.- En el Día Mundial Sin Tabaco, que celebramos hoy, el Colegio de Dentistas de Córdoba recuerda a la población la enorme incidencia negativa que este hábito tiene sobre la salud general de las personas y sobre su salud bucodental, en particular. 

 

Más 8 millones de personas mueren en el mundo al año a causa del tabaco. De esa cifra, 7 millones se deben al consumo directo de tabaco, mientras que cerca de 1,2 millones de las muertes son debidas a la exposición al humo. 

 

Cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias: Fumar es la principal causa del cáncer de pulmón, y es responsable de más de dos terceras partes de las muertes mundiales por esta enfermedad. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de padecerla. Asimismo, el tabaco es la causa principal de la EPOC, en la que la acumulación de moco purulento en los pulmones provoca una tos dolorosa y dificultades respiratorias agonizantes. El riesgo de EPOC es particularmente alto entre las personas que empiezan a fumar o están expuestas al humo ajeno a edades tempranas, ya que éste retrasa significativamente el desarrollo pulmonar. El tabaco también recrudece el asma, que restringe la actividad y contribuye a la discapacidad. El abandono temprano del hábito de fumar es el tratamiento más eficaz para posponer la progresión de la EPOC y mejorar los síntomas del asma. El daño pulmonar y la reducción de la función pulmonar causados por la tuberculosis son exacerbados por el tabaquismo. Alrededor de una cuarta parte de la población mundial tiene tuberculosis latente, con el consiguiente riesgo de padecer la enfermedad activa. Las personas que fuman tienen el doble de probabilidades de enfermar de tuberculosis. 

 

Si bien el cáncer de pulmón, y otras enfermedades respiratorias, son las que comúnmente asociamos al consumo del tabaco, también están relacionadas con dicho consumo otras patologías:

 

Cáncer de Estómago: el hábito de fumar aumenta el riesgo de padecer cáncer de estómago. La incidencia de cáncer de estómago en los fumadores, es alrededor del doble.

Problemas oculares: el tabaco representa un factor de riesgo importante para enfermedades a nivel de la retina, como la degeneración macular asociada a la edad y las afectaciones vasculares retinianas. Los fumadores sufren esta enfermedad de forma más precoz que el resto de la población.

Corazón: Las investigaciones han demostrado que el tabaquismo acelera la frecuencia cardíaca, contrae las arterias principales y puede ocasionar alteraciones en el ritmo de los latidos del corazón, creciendo el peligro de padecer afecciones como infarto de miocardio, angina de pecho y vasculares periféricas. 

Patologías cerebrales: el tabaco debilita y deteriora las neuronas de la corteza cerebral, adelgazándose por la muerte de las fibras nerviosas, apareciendo síntomas similares a las que se ven en otras enfermedades degenerativas (demencias, etc.), siendo considerado como un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad cerebrovascular (ictus cerebral), que se calcula un 50% mayor en fumadores.  

El tabaco durante el embarazo: Los niños expuestos durante la vida intrauterina a las toxinas del humo de tabaco a través del tabaquismo materno o de la exposición materna al humo ajeno, presentan con frecuencia una reducción del crecimiento y la función pulmonar. Los niños pequeños expuestos al humo ajeno corren el riesgo de padecer asma y exacerbaciones de esta, neumonía y bronquitis, así como infecciones frecuentes de las vías respiratorias inferiores. Los fumadores nunca deberían fumar en presencia de lactantes o niños pequeños.

 

Enfermedades Bucodentales.- No menos importante, es la incidencia que el hábito de fumar tiene en las enfermedades bucodentales y su efecto negativo en nuestra salud oral:

Cáncer Oral: cada año se producen entre 300.000 y 700.000 nuevos casos de cáncer oral en el mundo. En concreto, en España se diagnostican 7.000 casos de cáncer oral cada año y mueren 1.500 personas por esta causa. Asimismo, según los estudios llevados a cabo, las personas expuestas al humo del tabaco tienen un 51% más de riesgo de desarrollar cáncer oral.

Enfermedad periodontal: el tabaco está asociado a enfermedades en las encías y problemas periodontales, aumentando hasta 7 veces el riesgo de padecer enfermedad periodontal.

Manchas: el tabaco tiñe los dientes, provoca manchas en las encías e incluso en las prótesis de las personas que fuman.

Halitosis. El tabaco altera la flora bacteriana oral, dando lugar al mal aliento del fumador que, en la mayoría de los casos, no lo detecta debido a que sus mucosas están acostumbradas a él.

Disminución la percepción de los sabores y los olores: que se recobra paulatinamente una vez que cesa el consumo de tabaco.

Retrasa la cicatrización de las heridas en la boca: el tabaco favorece las infecciones, provocando que no llegue el oxígeno a los tejidos y dificultando así la cicatrización de las heridas.

Provoca el fracaso de los implantes: el tabaco puede provocar inflamación en los tejidos que rodean el implante, condicionando su duración. 

Altera la composición de la saliva: destruyendo las moléculas protectoras de la saliva y facilitando que las partículas de comida o bebida permanezcan en la boca, lo que puede provocar problemas bucodentales.

Predispone a la infección por hongos: los componentes del tabaco alteran la microflora oral, provocando la aparición de hongos.

 

No podemos dejar de mencionar el impacto que el tabaco tiene en la contaminación del aire. El humo del tabaco es una forma peligrosa de contaminación del aire en espacios cerrados: contiene más de 7000 sustancias químicas, 69 de las cuales se sabe que son cancerígenas. Aunque el humo puede ser invisible e inodoro, puede permanecer en el aire hasta cinco horas.